Museo Francisco Sobrino | Guadalajara | España
Curso monográfico que propone un recorrido integral por el arte racionalista y geométrico, desde sus fundamentos históricos hasta sus manifestaciones contemporáneas, combinando reflexión teórica, práctica artística y diálogo directo con especialistas y creadores. La figura de Francisco Sobrino se sitúa como eje central, ofreciendo un marco para explorar la geometría como lenguaje y herramienta de experimentación visual.
El programa incluye ponencias de destacados historiadores del arte, como Ángel Llorente, quien aborda la evolución del arte geométrico en Europa, y Bernard Fauchille, que analiza el Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV) y la obra de Sobrino. Otros expertos, como Pedro José Lavado, profundizan en la geometría islámica y su simbolismo, mientras que Margarita del Olmo examina la relación entre Sobrino y la teoría cuántica del color, y José Miguel Muñoz reflexiona sobre la geometría como constante en la expresión artística.
El curso también ofrece encuentros con artistas contemporáneos que permiten a los participantes acercarse al proceso creativo desde la práctica. Entre ellos se cuentan el escultor Juan Cruz y el pintor cubano Waldo Balart, moderados por especialistas como Pedro José Pradillo y María José Gutiérrez, quienes facilitan el diálogo entre los asistentes y los artistas, abordando temas como materiales, espacio, percepción y métodos de trabajo.
Los participantes complementan su experiencia mediante un taller práctico de creación artística dirigido por Elena García, profesora de la Facultad de Educación de la UAH, donde aplican directamente los principios geométricos y constructivos discutidos en las ponencias y encuentros. La visita a la exposición permanente del Museo Francisco Sobrino permite contemplar de cerca la obra del maestro y analizar sus estrategias formales, reforzando la relación entre teoría y práctica.
A través de esta combinación de conferencias, encuentros, talleres y visitas, el curso ofrece una experiencia completa que muestra cómo la geometría continúa siendo un lenguaje vivo y experimental, capaz de estructurar el espacio, generar nuevas relaciones entre obra y espectador, y mantener su relevancia en el arte contemporáneo.