In memoriam | Ana Bonaventura

Ana Buenaventura | Madrid | España | 1942-2023

Ana Buenaventura se sitúa entre las voces femeninas más singulares de la abstracción geométrica española de la segunda mitad del siglo XX. Su trabajo se desarrolla en un momento en el que las prácticas no figurativas eran dominadas por narrativas masculinas, y desde sus inicios se orienta hacia sistemas visuales estructurados que exploran orden, repetición y variación formal dentro de un lenguaje geométrico riguroso. Buenaventura encuentra en la geometría no solo un campo estético, sino una herramienta para reelaborar la lógica del espacio y del color en la pintura y el dibujo.
Su producción artística comienza a tomar forma en contacto con las transformaciones que vive el arte español en los años sesenta, época en la que, junto a otras mujeres artistas, participa en el auge de las exploraciones abstractas que desvían la atención de la figuración hacia la construcción sistemática de formas. Su obra es representativa de una generación que asume la abstracción como forma de resistencia creativa y como respuesta a las estructuras establecidas del arte moderno.
Buenaventura se involucra activamente con instituciones y espacios que impulsan la investigación en arte y tecnología. Participa en el Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid, un punto de encuentro clave para artistas interesados en la generación automática de formas plásticas y en la relación entre arte, programación y sistemas. Su obra vinculada a este contexto refleja un interés por las posibilidades del cálculo y el desarrollo asistido por ordenador, donde la unidad visual se repite, modula y construye sistemas que trascienden la bidimensionalidad del soporte tradicional.
En la década de 1970 y 1980 participa en exposiciones colectivas y su trabajo se integra en el relato de la abstracción geométrica española, aunque sin recibir en su momento la atención histórica que correspondía a su aporte. Su obra de mediados de los años setenta, basada en unidades repetidas y estructuras modulares, muestra cómo el automatismo y la lógica formal pueden ser aplicados a la construcción visual, produciendo obras de cuidadoso equilibrio entre orden y variación.
A lo largo de las décadas siguientes su trabajo se vuelve objeto de recuperación crítica, situando su trayectoria en diálogo con otras artistas geométricas contemporáneas. Exposiciones recientes han incluido su obra junto a la de creadoras que también trabajaron en la abstracción en España en las décadas de 1950, 1960 y 1970, destacando la importancia de sus investigaciones formales dentro de ese marco histórico.
La práctica de Ana Buenaventura se caracteriza por una constante indagación sobre la estructura, el color y la repetición, articulada a partir de unidades simples que se combinan y modulan para generar sistemas visuales complejos. Este enfoque sistemático la sitúa como una figura esencial para comprender la expansión de la abstracción geométrica en España, un aporte que encuentra eco y reconocimiento en comunidades artísticas e históricas contemporáneas.