18/11 2022 – 13/1 2023
Galería Cayón | Madrid | España
La exposición reúne una selección de obras de Pablo Palazuelo que permite acercarse a la síntesis formal alcanzada por el artista tras más de seis décadas de actividad creadora. A través de un conjunto reducido pero significativo —cuatro esculturas realizadas en distintos momentos de su trayectoria, un gouache sobre papel de 1972 y tres óleos sobre lienzo pertenecientes a sus últimos años— la muestra propone una lectura condensada de un proceso artístico marcado por la coherencia y la continuidad conceptual.
Las piezas seleccionadas evidencian la culminación de una investigación plástica sostenida durante toda la vida del artista. En ellas se percibe cómo Palazuelo fue depurando progresivamente su lenguaje hasta alcanzar una formulación esencial en la que pintura, dibujo y escultura convergen en un mismo sistema de pensamiento visual. Las esculturas, en particular, revelan el paso de la línea al volumen, mostrando cómo las estructuras geométricas que aparecen en sus dibujos y pinturas se transforman en formas tridimensionales que ocupan el espacio con una lógica casi orgánica.
En el centro de esta investigación se encuentra la profunda observación del orden implícito en la naturaleza. Para Palazuelo, ese orden no es un sistema cerrado, sino una fuente inagotable de formas y relaciones que el artista intenta comprender y revelar. Su trabajo aspira así a representar la realidad en su estado más esencial, despojándola de lo anecdótico para aproximarse a sus estructuras fundamentales.
La geometría desempeña en este proceso un papel decisivo. Lejos de ser un mero recurso formal, constituye para el artista un instrumento de conocimiento, una herramienta capaz de explorar la materia y de desvelar las leyes ocultas que rigen el mundo visible. A través de líneas, planos y estructuras que se expanden o se repliegan, sus composiciones sugieren la existencia de una realidad profunda que trasciende la apariencia inmediata de las cosas.
De este modo, la exposición no solo presenta algunas de las obras finales de la trayectoria de Palazuelo, sino que también permite comprender la lógica interna de su pensamiento artístico. En ellas se manifiesta una búsqueda constante de armonía y de orden, en la que la abstracción geométrica se convierte en un medio para acercarse a una dimensión más amplia de la realidad.
