Galería Nieves Fernández | Madrid | España
La exposición propone un diálogo entre dos investigaciones paralelas sobre el vacío y sus límites, exploradas por el pintor español Jordi Teixidor y el escultor colombiano John Castles. La muestra reúne obras de ambos artistas, desarrolladas durante décadas, que ponen en relación dos corpus distintos mediante una reflexión compartida sobre la extensión del espacio, la monumentalidad del volumen y la relación entre forma y vacío. El recorrido establece coordenadas conceptuales comunes que permiten apreciar cómo, pese a la distancia geográfica y la falta de contacto previo, ambos creadores convergen en su interés por el límite como elemento fundamental para concebir y expandir la percepción del espacio.
El trabajo de Teixidor se caracteriza por la pintura abstracta y la uniformidad cromática, con una predilección marcada por el negro en sus producciones recientes. Desde sus primeros experimentos en los años sesenta, el artista ha buscado la reducción formal y la eliminación de efectos dramáticos, favoreciendo la contemplación meditativa. Su obra invita al espectador a cuestionar los límites de la percepción y a involucrarse en una lectura pausada de la relación entre superficie, forma y vacío.
Por su parte, Castles ha desarrollado un lenguaje escultórico que combina abstracción y materiales de construcción, con especial atención al hierro. Su trabajo evoluciona desde formas geométricas rígidas hacia estructuras más flexibles y ondulantes, explorando la interacción con la gravedad, la presencia del vacío y la transformación del espacio circundante. Cada pieza se plantea como un campo en expansión, donde la relación entre interior y exterior y entre forma y entorno se vuelve parte central de la experiencia.
La exposición evidencia puntos de encuentro entre ambos artistas: ambos persiguen la simplicidad y el reduccionismo formal, ordenan proporciones con rigor y demuestran un interés constante por la arquitectura y los efectos espaciales. Las obras seleccionadas permiten observar cómo el vacío se convierte en un componente activo, capaz de generar nuevas realidades y de transformar la percepción del espacio. La muestra resalta la capacidad de la pintura y la escultura contemporáneas para engendrar lugares, redefinir la presencia del volumen y confrontar al espectador con la idea de límites, tanto físicos como perceptivos.
En conjunto, la exposición ofrece una oportunidad para seguir la continuidad de una investigación iniciada por artistas del siglo XX —como Malévich, Calder, Klein, Fontana, Chillida o Newman— y para constatar cómo Teixidor y Castles han prolongado y renovado esta reflexión desde perspectivas distintas, poniendo en evidencia la vigencia del vacío como eje conceptual en la creación contemporánea.
