Curators | Ayelén Vazquez + Joaquín Almeida
Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA) | Buenos Aires | Argentina
La exposición propone un diálogo inédito entre dos figuras centrales de la abstracción argentina, Luis Tomasello y Manuel Espinosa, situando el cuadrado no como forma neutral, sino como núcleo activo de investigación cromática y perceptiva. Lejos de plantear una confrontación estilística, la muestra construye un espacio de correspondencias donde la geometría funciona como territorio compartido.
En el caso de Tomasello, el cuadrado se expande hacia el relieve y la vibración lumínica. Sus estructuras modulares, aparentemente blancas, revelan sutiles irradiaciones de color que transforman la percepción del plano. La superficie deja de ser pasiva: la luz se convierte en materia y el color emerge como fenómeno óptico, inestable y cambiante según el desplazamiento del espectador. El cuadrado, repetido y organizado con precisión, genera una experiencia cinética sin necesidad de movimiento mecánico.
Espinosa, por su parte, aborda la misma figura desde una concepción más estrictamente pictórica. Su investigación se centra en la tensión entre plano y color, en la articulación rigurosa de campos cromáticos que activan la superficie desde dentro. El cuadrado opera aquí como estructura de contención y, al mismo tiempo, como dispositivo para explorar las posibilidades expansivas del color. No hay ilusión de profundidad ni efecto lumínico externo; la intensidad se produce en la relación exacta entre forma y tono.
El diálogo entre ambos artistas revela dos modos complementarios de entender la herencia del arte cinético y de la abstracción geométrica latinoamericana. En Tomasello, la modulación serial y el relieve introducen una dimensión ambiental; en Espinosa, la precisión del plano insiste en la autonomía de la pintura. Sin embargo, en ambos casos, el cuadrado deja de ser símbolo de estabilidad para convertirse en campo de experimentación.
La exposición subraya así la trascendencia internacional de estas investigaciones desarrolladas desde América Latina durante la segunda mitad del siglo XX. Más que reivindicar una genealogía histórica, el proyecto evidencia la vigencia de una pregunta fundamental: cómo una forma elemental puede generar complejidad perceptiva y conceptual.
Al reunir obras procedentes de colecciones significativas vinculadas a ambos artistas, la muestra no sólo articula un encuentro formal, sino que propone una lectura renovada de la geometría como lenguaje dinámico y atemporal.
