Aina Albo Puigserver, 2monos, Emilio Gañán, Robert Ferrer i Martorell
Pep Llabrés Art Contemporani | Palma de Mallorca| España
La exposición propone un encuentro entre diversas prácticas contemporáneas que, pese a sus diferencias estéticas, comparten una afinidad profunda por la geometría como lenguaje plástico y motor conceptual. Reuniendo las obras más recientes de cuatro artistas —Aina Albo Puigserver, el colectivo 2monos, Emilio Gañán y Robert Ferrer i Martorell—, la muestra articula un recorrido en el que la línea, el espacio, la luz y la forma se convierten en protagonistas de una experiencia visual coherente y estimulante.
El título de la exhibición alude precisamente a ese “hilo conductor” que atraviesa las propuestas de cada participante: la geometría, entendida no como fórmula cerrada sino como sistema de relaciones y tensiones. En las pinturas de Emilio Gañán, esta cualidad se manifiesta en una armonía de ritmos y equilibrios formales donde el dibujo y el color dialogan en una superficie controlada y rítmica, poniendo de manifiesto un dominio profundo de las estructuras lineales y sus resonancias visuales.
Aina Albo Puigserver aporta una mirada más intuitiva y sensorial sobre la geometría. Sus composiciones exploran formas puras desde una perspectiva personal, en la que la percepción y la emoción se encuentran sin rigidez programática, y en la que la abstracción se vuelve casi orgánica en su aparición.
El colectivo 2monos —formado por Nicoletta Mantoan y Alejandro Dumon— introduce la dimensión escultórica dentro de la muestra mediante piezas en metal cuyo tratamiento de la luz y la sombra intensifica la presencia del espacio. En sus trabajos, las estructuras tridimensionales proyectan nuevas lecturas de la forma geométrica, expandiendo el campo de juego más allá de la bidimensionalidad.
Por último, Robert Ferrer i Martorell ofrece obras que desafían la percepción de la dimensionalidad mediante la superposición de capas metálicas y metacrilato, revelando un universo de proporciones, ritmo, color y ligereza que se sitúa en la tradición de la abstracción geométrica contemporánea. Su trabajo es un análisis del espacio y la línea que articula módulos y proporciones con una sensibilidad que combina rigor estructural y expresividad.
La muestra no solo da cuenta de la diversidad de lenguajes dentro de la abstracción geométrica actual, sino que también evidencia cómo una serie de preocupaciones compartidas —la línea como generadora de imagen, la relación entre forma y luz, y la construcción de espacio visual— pueden producir un diálogo fluido entre prácticas plásticas aparentemente dispares. Al articular estas obras juntas, la exposición plantea una reflexión sobre la geometría no como un discurso estático, sino como una herramienta viva para construir experiencias visuales diversas y profundamente personales.
