In memoriam | Carmen Herrera

Carmen Herrera | La Habana | Cuba | 1915-2022

Hija del editor del diario El Mundo y de una reportera de dicho periódico, Carmen Herrera inició su formación artística con un bachillerato en París antes de matricularse en la carrera de Arquitectura en la Universidad de La Habana, una disciplina que cimentaría su rigor geométrico posterior. En 1939, tras contraer matrimonio con el profesor Jesse Loewenthal, se trasladó a Nueva York, donde profundizó sus estudios en la Art Students League. La pareja se instaló en París pocos años después de la Segunda Guerra Mundial; allí, Herrera se integró en el influyente grupo de artistas abstractos del Salon des Réalités Nouvelles, exponiendo su trabajo junto a figuras de la talla de Josef Albers, Jean Arp y Sonia Delaunay.
Sin embargo, a su regreso a Nueva York en 1954, su propuesta de abstracción geométrica y bordes definidos (hard-edge) encontró una gran resistencia, ya que el mercado artístico estaba dominado por la gestualidad del Expresionismo Abstracto. Durante décadas, Herrera trabajó en un relativo anonimato, celebrando solo exposiciones individuales esporádicas, como sus muestras en el Alternative Museum en 1984 y en El Museo del Barrio en 1998. Su reconocimiento internacional llegó con una tardanza histórica: tras seis décadas de dedicación ininterrumpida a la pintura, vendió su primera obra en 2004, cuando contaba con 89 años de edad.
A partir de ese hito, su carrera cobró una relevancia global imparable. En julio de 2009, la galería IKON de Birmingham organizó una retrospectiva que posteriormente viajó al Museo Pfalzgallerie de Kaiserslautern en 2010. Para 2016, la Lisson Gallery presentó Carmen Herrera: Obras recientes, una exposición que funcionó como homenaje al exhibir veinte pinturas principales y esculturas creadas entre 2014 y 2016, junto a fotografías de su estudio y el departamento neoyorquino donde residió desde mediados de los años cincuenta. Actualmente, instituciones de prestigio mundial como el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, la Tate Modern de Londres y el Museo Hirshhorn de Washington han incorporado sus piezas a sus colecciones permanentes. Su extraordinaria vida y su inquebrantable resiliencia creativa fueron capturadas en 2015 en el documental monográfico The 100 Years Show, dirigido por Alison Klayman.