Manolo Gil, Vicente Castellano, Eusebio Sempere, Monika Buch, Salvador Victoria, Salvador Montesa, Joaquín Michavila, Javier Calvo, Anzo, José María Yturralde, Jordi Teixidor, Martín Noguerol, Encarna Sepúlveda, Patricia Bonet, Ferrán Gisbert, Oliver Johnson, Robert Ferrer Martorell.
17/7 – 22/11 2020
Museo de la ciudad | Valencia | España
La exposición propone una lectura transversal de la abstracción geométrica desarrollada en la Comunitat Valenciana a lo largo de varias generaciones. Más que construir un relato cerrado o estrictamente cronológico, la muestra articula un diálogo entre artistas que, desde los años cincuenta hasta la actualidad, han explorado la geometría como lenguaje de pensamiento, percepción y estructura.
En los orígenes de este itinerario se sitúan figuras fundamentales como Manolo Gil y Vicente Castellano, cuya temprana apuesta por la abstracción abrió un espacio de experimentación radical en el contexto español de posguerra. Con ellos, la geometría dejó de ser mero recurso formal para convertirse en una afirmación ética y estética: una manera de ordenar el mundo desde la síntesis y la claridad.
El recorrido encuentra uno de sus núcleos más sólidos en la obra de Eusebio Sempere, cuya investigación sobre la luz y la vibración óptica consolidó una sensibilidad cinética que dialoga con las corrientes internacionales. Sus tramas lineales y modulaciones lumínicas introducen la dimensión temporal en la superficie, transformando la geometría en experiencia perceptiva. En afinidad con esta preocupación, Monika Buch desarrolló una rigurosa exploración de la combinatoria modular, donde color y forma se organizan en sistemas que activan la mirada mediante variaciones mínimas y tensiones calculadas.
La exposición también subraya la dimensión lírica y espacial de la geometría en artistas como Salvador Victoria, cuya abstracción depurada mantiene una vibración cromática sutil, o Jordi Teixidor, donde el plano oscuro y la contención formal generan una intensidad casi meditativa. En otro registro, José María Yturralde introduce una reflexión sobre el espacio, la física y la ilusión, ampliando la geometría hacia territorios próximos a la ciencia y la metafísica.
La generación posterior —con nombres como Joaquín Michavila, Anzo o Javier Calvo— evidencia cómo el legado geométrico se diversifica: desde la incorporación de imaginarios tecnológicos y urbanos hasta la investigación sistemática del color y la estructura. En las propuestas más recientes, representadas por artistas como Robert Ferrer Martorell o Patricia Bonet, la geometría se reactiva como campo abierto, donde la repetición, el ritmo y la serialidad dialogan con una sensibilidad contemporánea atenta al espacio expositivo y al cuerpo del espectador.
Lejos de presentar la geometría valenciana como un estilo homogéneo, la muestra revela su pluralidad: desde la vibración óptica hasta la reducción monocroma, desde la estructura modular hasta la expansión espacial. Lo que une estas prácticas no es una fórmula formal compartida, sino una actitud común: la convicción de que la forma geométrica puede ser un instrumento crítico, perceptivo y poético capaz de generar nuevas maneras de ver.
En el contexto del Museo de la Ciudad de Valencia, esta aproximación adquiere además un valor simbólico. La exposición no solo revisa una tradición, sino que la reactiva, mostrando cómo la geometría —lejos de agotarse como lenguaje histórico— continúa siendo un territorio fértil para pensar la relación entre orden, sensibilidad y contemporaneidad.