Un lugar para Marte | Josep Santamaria


19/5 – 7/6 2026

Un lugar | Madrid | España

La exposición presenta una investigación pictórica que desplaza progresivamente la abstracción desde una lógica de ingravidez cósmica hacia una condición de estructura, peso y construcción.
Durante un largo proceso de trabajo, la pintura se ha articulado en torno a una exploración rigurosa del color, el ritmo, la proporción y el movimiento. Las formas, inicialmente suspendidas en un espacio oscuro y sin referencias gravitatorias, funcionaban como signos flotantes, casi astrales, liberados de cualquier anclaje físico. La imagen se situaba en un umbral donde la geometría parecía todavía pertenecer al campo de lo inmaterial.
En esta nueva etapa, sin embargo, se produce un cambio de órbita. Las formas dejan de flotar para empezar a situarse. Adquieren peso, densidad y una lógica constructiva más explícita. Ya no se perciben únicamente como cuerpos suspendidos, sino como elementos que se organizan, se apoyan y establecen relaciones de estabilidad entre sí.
La pintura se aproxima así a un territorio intermedio entre lo pictórico y lo arquitectónico. La superficie deja de ser únicamente espacio de aparición para convertirse en campo de ensamblaje, donde cada elemento contribuye a una posible estructura. La geometría ya no describe únicamente el cosmos, sino que empieza a insinuar modos de habitarlo.
Este desplazamiento introduce una variación fundamental: la abstracción deja de orientarse exclusivamente hacia lo infinito para comenzar a explorar lo construible. Lo que antes era suspensión se convierte en gravitación; lo que era deriva visual empieza a formularse como sistema.
En ese tránsito, la obra abre una pregunta sobre la posibilidad de una geometría situada en otro marco de referencia, donde las leyes de equilibrio, peso y forma no responden a lo terrestre, sino a una lógica aún por definir. Una geometría que no solo mira el espacio, sino que intenta construirlo.

Josep Santamaria (Palma de Mallorca, 1989) es un artista cuya práctica trasciende las fronteras de las disciplinas tradicionales, articulando un lenguaje visual que se desplaza entre la pintura, el dibujo, el collage, la instalación y los entornos digitales.
Se licencia en Bellas Artes por la Universidad de Castilla-La Mancha y amplía su formación con un Máster en Arte en la especialidad de dibujo en la UNSW Art & Design de Sídney (Australia), una trayectoria académica que contribuye a configurar una mirada amplia y transversal sobre los procesos de creación contemporánea.
Su obra se entiende como una exploración de la relación entre emoción, percepción y entorno. A través de diferentes medios, investiga cómo los estados emocionales se traducen en estructuras visuales, donde el trazo, el color y la forma operan como registros de una experiencia interior en constante transformación.
En su práctica, la abstracción geométrica convive con la experimentación material y digital, generando sistemas visuales que oscilan entre lo controlado y lo intuitivo. Esta diversidad de lenguajes no responde a una voluntad de dispersión, sino a una búsqueda sostenida de nuevas formas de articulación entre pensamiento, imagen y sensación.
El paisaje ocupa un lugar central en su trabajo, entendido no como representación literal del territorio, sino como construcción mutable y afectiva. En este contexto, las formas geométricas, las tramas abstractas y los gestos pictóricos funcionan como capas de un mismo espacio perceptivo, donde lo emocional modifica la estructura de lo visible.
A lo largo de su trayectoria, ha desarrollado numerosas exposiciones individuales y colectivas en España y en el ámbito internacional. Su trabajo ha sido mostrado en espacios como CCA Andratx (Mallorca) y en la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sídney, entre otros contextos expositivos.